souto
 

Es hora de decir la verdad: Souto no existe.


Es una figura inventada para mantener la cohesión del grupo.

Es la soga que nos une, la intersección de nuestras conciencias.

Llamamos Souto a la inspiración, a esas ganas de creer en nuestros delirios.

Llamamos Souto a una mística peculiar, al espíritu que justifica nuestra conducta.

Souto es un estado, una sensación, una sintonía.

Souto es el adverbio que modaliza todos nuestros actos.

Pero no tiene realización material.

No tiene presencia física.

Intuimos a Souto en lo más denso de las tormentas, en lo más oscuro de las fantasías, en lo más irracional de las ideas.

Lo vemos encarnado en los trabajos efectivos, lo sentimos palpitar en la sonrisa del cliente.

Pero no es real. Lo sentimos mucho.
  paradigma
política
producto
premios
personal ··
   máximas
   biografía
   souto no existe ··
   souto existe